El clickbait, ¿es tan malo como dicen?

Seguro te ha pasado que ves un título como este: 

 “¡No vas a creer lo que pasa si comes esto todos los días!” 

 y haces clic... pero el contenido no tiene nada que ver o apenas dice algo útil. 

 Eso es clickbait: una técnica para llamar la atención a través de frases exageradas, misteriosas o emocionales. Y aunque tiene mala fama, la verdad es que no siempre es negativo… depende de cómo se use. 






 Su Historia 

Aunque hoy lo vemos en todos lados como videos, redes, blogs, correos el clickbait no es nuevo.  A finales del siglo XIX, los periódicos de la llamada “prensa amarilla” ya usaban titulares escandalosos para vender más ejemplares, aunque los hechos no siempre fueran del todo ciertos. 

Con la llegada de internet y la competencia por la atención, esta estrategia simplemente evolucionó. 


¿Cómo funciona? 

El clickbait está diseñado para atrapar tu curiosidad. 

Usa frases como: 

“La #3 te dejará sin palabras” 
“Nunca cometas este error si quieres tener éxito” 
“Lo que pasó después te sorprenderá…” 

 Este tipo de contenido apela a tus emociones, al miedo, a la sorpresa o al deseo de no quedarte fuera de algo, el problema es que muchas veces, lo que te prometen en el título no se cumple en el contenido, o se presenta fuera de contexto y eso genera desconfianza. 


¿Por qué puede ser un problema? 

Porque cuando prometes algo y no lo cumples, la gente se decepciona. Puede que ganes visitas o clics… pero pierdes confianza y credibilidad, que son mucho más valiosas si quieres construir una comunidad o vender un producto. 

Además, el clickbait puede dañar tu imagen de marca, hacer que tu contenido sea visto como poco serio o manipulador, y alejar a tu audiencia con el tiempo. 


Entonces, ¿nunca usarlo? 

No se trata de evitarlo por completo, sino de usar la curiosidad con honestidad. Puedes hacer títulos llamativos sin engañar: 

✔️ Haz preguntas interesantes que sí respondas en el contenido 
 ✔️ Promete algo, pero cúmplelo 
 ✔️ Usa un tono humano, claro y directo 
 ✔️ Conecta emocionalmente, pero sin manipular 

 Un buen ejemplo sería: 
 En vez de “El truco que los millonarios no quieren que sepas”, podrías decir: “3 hábitos financieros que te pueden ayudar a ahorrar mejor (sin fórmulas mágicas)” 

Sigue siendo atractivo, pero es honesto y más útil para tu lector. 



 En resumen: El clickbait no es bueno ni malo por sí solo, todo depende de cómo lo uses. 

 Si prometes cosas imposibles o exageradas solo para conseguir clics, vas a perder la confianza de tu audiencia, pero si usas la curiosidad para atraer y luego entregas contenido de valor, entonces estás haciendo las cosas bien. 

La clave es sencilla: llama la atención, sí, pero con respeto, verdad y coherencia.

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